Celestún – long version

Celestún

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Long Version

Celestún

For the traveler seeking quiet communion with the nature of coastal Yucatan, the small, modest fishing town of Celestún offers the perfect setting. Miles of untrammeled beaches stretch in both directions. The nearby 146,000 acre Biosphere Reserve encompasses several ecozones and hosts a myriad of bird, animal and plant life. At days end, simple open air restaurant await the hungry adventurer with cold beer and heaping platters of locally caught seafood.

Located on the northwest shoulder of the Yucatan peninsula, Celestún faces the Gulf of Mexico. With no coral reefs, often murky water and strong breezes, it does not attract many beach vacationers. This is perfect as we set out down the deserted beach from our inexpensive seaside hotel. We examine various seashells, poke amongst the flotsam and jetsam marooned above tideline, and stomp on seaweed bulbs to hear the satisfying pop. We learn that venturing inland quickly becomes painful as we encounter the coastal spiny thicket in which every plant features thorns, spikes, or barbs designed to repel the intruder.

The next day we hire a boat and guide, and motor into the estuaries of the Biosphere Reserve to see the American Flamingo. This carefully controlled environment of marshes and mangrove swamps hosts one of only a few North American breeding areas for this bird. Although not peak season, we see hundreds of flamingos as well as several of the other 300 species of birds that migrate, pass through, or live here. We see cormorants, herons, vultures and pelicans. We learn that four species of sea turtles nest here, and that crocodiles lurk in the estuaries. We spot iguanas and geckos, but not the boa constrictor.

As the glowing red orb of the sun is slowly extinguished by the Gulf, we take our now customary seats at the beachside restaurant to watch the show. Relaxing with cold bottles of fine Mexican beer, we make vague plans for tomorrow’s activities while we
await our meal. Soon a plate with a huge dome of shrimp, octopus and crab arrives, and we eagerly dig in. Tomorrow will take care of itself.

Celestún

Para el viajero que busca identificarse con la naturaleza costera de Yucatán, el pequeño pueblo pesquero de Celestún es el lugar perfecto. Kilómetros de playas se extienden en ambas direcciones. La cercana Reserva de la Biosfera, de unos 600 kilómetros cuadrados, abarca varias zonas ecológicas y alberga una enorme variedad de vida animal y vegetal. Sencillos restaurantes al aire libre esperan al aventurero hambriento al final del día con cerveza fría y platos repletos de mariscos locales.

Ubicado en la región noroccidental de la Península de Yucatán, Celestún mira hacia el Golfo de México. Debido a la falta de arrecifes coralinos, sus aguas a veces turbias y sus fuertes brisas, Celestún no atrae a muchos turistas. La soledad resulta conveniente: desde nuestro económico hotel salimos caminando por la playa desierta. Examinamos conchas, hurgamos los desechos flotantes abandonados por la marea, y pisoteamos las algas marinas para escuchar su estallido. Aprendemos que aventurarnos tierra adentro puede causar dolores inflingidos por plantas cuyas espinas están diseñadas para protegerlas de los intrusos.

Al día siguiente alquilamos un bote y un guía y navegamos a los estuarios de la Reserva de la Biosfera a ver el flamenco americano. El entorno controlado de pantanos y manglares es anfitrión de una de las pocas zonas de cría del flamenco en Norteamérica. Aunque no es plena temporada, vemos cientos de flamencos además de algunas de las 300 especies de aves migratorias, de paso, o residentes. Vemos cormoranes, garzas, buitres – llamados “zopilotes” en México – y pelícanos. Aprendemos que aquí anidan cuatro especies de tortugas, y que en los estuarios se esconden cocodrilos. Identificamos iguanas y geckos, pero no vemos boas.

Al apagarse lentamente en el Golfo el rojo incandescente del orbe solar, ocupamos nuestros puestos acostumbrados en un restaurante playero para ver el espectáculo. Descansando con botellas frías de buena cerveza mexicana, hacemos planes imprecisos para mañana mientras esperamos la cena. Pronto llega una montaña de camarón, pulpo y cangrejo, y ¡manos a la obra! Mañana será otro día.

Comprensión

  1. ¿Dónde está situado Celestún?
  2. Describa la vegetación costera.
  3. ¿Por qué ave es famosa la Reserva de la Biosfera?
  4. ¿Cuántas especies de aves pueden verse en la Reserva de la Biosfera?